Combustible
El bioetanol se obtiene de la fermentación de azúcares contenidos en los vegetales tales como la remolacha, la caña de azúcar y el topinambur. Algunos cereales como el trigo o el maiz, pero también de las patatas, que contienen mucho almidón que se transforma en azúcar y se utilizan para la fabricación del bioetanol. Algunas plantas leñosas, como la madera, la paja, etc, pueden ser realmente utilizadas para la fabricación de alcoholes.
Es un combustible fabricado por hidrolizo y fermentación. El hidrolizo es una reacción química con la ayuda de enzimas llamadas celulosas. Ellas descomponen cadenas complejas de hidrato de carbono en azucares fermentables. La segunda fase consiste en la fermentación de estos azucares que se descomponen de esta forma en alcoholes. Este alcohol, que hace de substituto de la esencia, es un combustible limpio. Su combustión no desprende humo. Así puede ser utilizado en un hogar sin conducto de chimenea.
El bioetanol utilizado por los vehículos no conviene a las chimeneas ya que está al 85 %, para estufas se aconseja de 96 o 98 %.
El consumo varía dependiendo del tipo de quemador utilizado por el modelo de chimenea, pero habitualmente dos litros de bioetanol son suficientes para alimentar de media 6 horas (aunque en algunos modelos se puede sacar más rendimiento y en otros menos).
La emisión de CO2 de dos litros de bioetanol, equivale a 2 velas. |
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